El
jazz es un género musical nacido a finales del siglo XIX
en Estados Unidos que se expandió de forma global a lo
largo de todo el siglo XX.
La historia del jazz se
caracteriza por dos rasgos fundamentales:
* En primer lugar, tanto
por su constante asimilación de otras tendencias musicales
estilística o culturalmente ajenas a él, como por
su capacidad de mezclarse con otros géneros y crear nuevos
estilos musicales, como el rock and roll, que terminarían
por evolucionar de forma independiente al jazz.
* En segundo lugar, por la sucesión de forma ininterrumpida de un numeroso
conjunto de subestilos que, vistos en perspectiva, manifiestan entre algunos
de ellos enormes diferencias musicales (véase el catálogo de
estos subgéneros en el cuadro de la derecha).
La palabra jazz, referida
a un género musical, aparece escrita por primera vez el
6 de marzo de 1913 en el periódico San Francisco Bulletin,
cuando, al reseñar el tipo de música ejecutada
por una orquesta del ejército, señaló que
sus integrantes entrenaban a ritmo de ragtime y jazz.[1] En estos
primeros años, la forma del nombre oscila entre jaz, jas,
jass, jasz o jascz, y, según Walter Kingsley, colaborador
del New York Sun, "el término es de origen africano,
común en la Costa del Oro africana y en las tierras del
interior".[2] No obstante, puede que fuese un término
originario del minstrel o del vodevil, o incluso del mundo árabe.
Varios autores han subrayado también su relación
con el acto sexual en el argot norteamericano.
El primer disco en el que
apareció la palabra jazz como definidora de la música
en él contenida lo grabó la Original Dixieland
Band en enero de 1917 en Nueva York; durante ese año,
además, se popularizaría el término, que
probablemente había sido ya de uso común en la
lengua oral entre 1913 y 1915.
1
Concepto
2
Historia del jazz
- 2.1 Orígenes
- 2.1.1 Los primeros músicos de jazz
- 2.2 Desarrollo del jazz
- 2.3 La escena musical estadounidense a comienzos del siglo XX
- 2.4 El jazz de Nueva Orleans
- 2.5 Otros estilos regionales
3
Movimiento por los derechos civiles y el jazz
Concepto
El jazz se caracteriza por
eludir la ejecución de las interpretaciones a partir de
la lectura fiel de una partitura (a pesar de que muchos músicos
de jazz dominen el lenguaje musical): la base de la interpretación
y el estilo jazzístico es la improvisación. En
cualquier caso, exceptuando al free jazz o algunas jam session
(donde suele suceder que no se trabaje sobre ningún tema
ya conocido), improvisar significa que el intérprete recrea
libremente el tema en cada ejecución sobre una determinada
estructura armónica, ya sea en público o en un
estudio de grabación: la melodía funciona como
tema principal e idea para desarrollar una posible interpretación.
En este sentido, la música de jazz se centra más
en el intérprete que en el compositor.
La improvisación
diferencia de forma primordial al jazz de otros estilos musicales
de la tradición musical occidental, como la música
clásica europea. En este sentido, el jazz recupera en
la música occidental la improvisación como esencia
musical, como existe en la mayor parte de las tradiciones musicales
de origen no europeo, especialmente de los ritmos africanos,
con predominio del uso de síncopas y de determinadas formaciones
orquestales.
En cuanto a su repercusión
pública, la subordinación de la melodía
(el factor más valorado, por ejemplo, en la música
pop) a la libertad creativa del artista, ha alejado históricamente
al jazz de una presencia comercial masiva.
El patrón subyacente
sobre el que se delinean melodías sincopadas y figuras
rítmicas (frecuentemente, un ritmo aditivo)[3] es metronómico
y la organización armónica tonal emplea frecuentemente
la escala del blues con fines melódicos. Son recursos
habituales las blue notes, síncopas, ritmos múltiples,
vibratos y glissandos. El formato de los temas de jazz es, en
la mayoría de las interpretaciones, el del blues y el
de la canción popular.
El jazz es habitualmente
interpretado por formaciones en las que se destaca un instrumento
solista (concertino) acompañado de una sección
rítmica (ripieno formado por una batería, un contrabajo
o bajo eléctrico y algún instrumento armónico
como el piano, el banjo o la guitarra). Las formaciones pueden
ser muy variables, desde solistas sin acompañamiento,
tríos, cuartetos o quintetos, hasta las grandes Big Bands
en las que la improvisación juega un papel secundario.
La libertad interpretativa,
que es definitoria del jazz, ha llevado al uso de un término
histórico, swing, como sinónimo de una determinada
calidad rítmica que es percibida de una forma completamente
subjetiva. Los instrumentos de la sección rítmica
adaptan las figuras de sus improvisaciones o acompañamientos
de acuerdo al tempo elegido para la interpretación. Al
ser variable y subjetivo, no existe consenso sobre la notación
correcta del swing y se suele aceptar escrito en corcheas.
Historia del jazz
Orígenes
The Old Plantation, pintura de finales del siglo XVIII. En ella se muestra
a esclavos afroamericanos bailando al son de un banjo y percusión.
El género se desarrolló en embrión a partir de las tradiciones
de África occidental, Europa y Norteamérica que hallaron su crisol
entre la comunidad afroamericana asentada en el sur de Estados Unidos.[4]
Geográficamente,
el jazz surge en el estado de Luisiana, concretamente en la zona
de influencia de Nueva Orleans (cuna del estilo musical y principal
centro jazzístico durante la primera época del
jazz),[5] a donde llegaban grandes remesas de esclavos de color,
fundamentalmente de la zona occidental de África, al sur
del Sáhara, la zona denominada Costa de Marfil, "Costa
del Oro" o "Costa de los esclavos".
En muchas áreas del
Sur de Estados Unidos, el batir de tambores estaba específicamente
prohibido por la ley, de forma que los esclavos negros tuvieron
que recurrir a la percusión mediante las palmas de las
manos y el batir de los pies para disfrutar de sus fiestas y
su música característica. Sin embargo, la prohibición
no tuvo vigor en la llamada Place Congo (Congo Square) de Nueva
Orleans, en la que hasta la Guerra de Secesión los esclavos
tenían libertad para reunirse, cantar y acompañarse
de verdaderos instrumentos de percusión tales como calabazas
resecas y rellenas de piedrecitas, el birimbao, las quijadas,
el piano de dedo pulgar o sanza, y el banjo de cuatro cuerdas.
Musicalmente, el jazz nace
de la combinación de tres tradiciones: la autóctona
estadounidense, la africana y la europea.
La comunidad afroamericana
del sur de los Estados Unidos desarrolló su expresión
musical a través de la improvisación creativa sobre
el material que le proporcionaban las músicas religiosas
(especialmente, los bailes y rituales vinculados al vudú)
y seglares propias traídas de África, la tradición
instrumental de las orquestas estadounidenses (sobre todo, las
bandas militares) y las formas y armonías de la música
europea.
Estas primeras manifestaciones
musicales afroamericanas eran una mezcla de ritmos e instrumentos
asociadas a la vida de los esclavos, por lo tanto interpretadas
como canciones de trabajo y de diversión colectiva. La
improvisación es ya, en estos primeros momentos, un componente
esencial de estas músicas, que las contrapone a la música
compuesta de los blancos.
Los esclavos fusionaron
muchas de sus tradiciones africanas con el cristianismo protestante
que les impusieron sus amos, lo que constituyó el caldo
de cultivo apropiado para el desarrollo de los espirituales.
Es importante observar el hecho de que, a pesar de las divergencias
en ritmo, armonía y estilo interpretativo, la tradición
musical europea que los esclavos conocieron en Estados Unidos
ofrecía puntos de contacto con su propia tradición:
así, la escala diatónica era común a ambas
culturas. Si a esto se le añade el relativo aislamiento
cultural en que vivía gran número de esclavos y
la tolerancia de los amos respecto de su música, la consecuencia
fue que pudiesen mantener íntegro gran parte de su legado
musical en el momento de fusionarse con los elementos compatibles
de la música europea y estadounidense, con lo que se consiguió un
híbrido con notable influencia africana.
La finalización de
la guerra que enfrentó el norte con el sur, permitió la
llegada de gran cantidad de instrumentos musicales a las manos
de los esclavos recién liberados, muchos de los cuales
tomaron la música como forma de vida.
Con estos nuevos instrumentos
y reuniendo todas las influencias musicales, se formaron las
'marching bands' y las bandas de música bailable de la época,
que, a finales del XIX, suponían el formato habitual en
lo que a conciertos de música popular se refiere. Los
instrumentos de este tipo de grupos se convirtieron así en
los instrumentos básicos del jazz: la corneta, el trombón,
los 'reeds' o 'instrumentos de lengüeta' como el clarinete,
y la batería.
Los músicos negros
solían utilizar la melodía, la estructura y el
ritmo de las marchas como punto de salida. Sin embargo, en el
proyecto de la Dotación Nacional para las Humanidades
("Norte por Sur, de Charleston a Harlem") se dice: "(…)
un espíritu negro, relacionado con el ritmo y la melodía,
emergía desde los confines de la tradición musical
europea, aun a pesar de que los intérpretes utilizaban
instrumentos europeos. El gusto afroamericano por diversificar
las melodías y remodelar los ritmos supuso la base de
la que surgirían después muchos de los más
grandes intérpretes del jazz."
Siguiendo la tradición
afroamericana de Nueva Orleans, muchos músicos negros
consiguieron ganarse la vida en pequeñas bandas que eran
contratadas para tocar en funerales. Estas bandas africanizadas
jugaron un papel embrionario en la articulación y diseminación
de las formas tempranas del jazz. Viajando a través de
las comunidades negras, desde el sur profundo a las grandes ciudades
del norte, estos músicos pioneros consiguieron establecer
el aullido, la estridencia, el libre desvarió, la "ragedia" (raggedy)
y el espíritu del ragtime, dando vida a una más
elocuente y sofisticada versión del ritmo. Así las
cosas, las formas iniciales del jazz, con sus raíces populares
y humildes, fueron básicamente el producto de músicos
autodidactas.
El endurecimiento de las
leyes ‘Jim Crow’ en Luisiana a finales del XIX (que
promovían la segregación racial con el tristemente
famoso "iguales pero separados") hizo que muchos músicos
afroamericanos fueran expulsados de diversas bandas que mezclaban
a blancos y a negros. La habilidad de estos artistas musicalmente
formados, capaces de transcribir y leer aquello que en gran parte
suponía un arte de improvisación, hizo posible
conservar y diseminar sus innovaciones musicales, hecho que cobraría
una importancia creciente en la ya cercana época de las
grandes bandas.
Progresivamente, aparte
de irse creando esos grupos de músicos negros que actúan
de forma autónoma y conjuntada como tales, se van estandarizando
algunos estilos o géneros:
* Los field shouters o
lamentos de los esclavos expresando la crueldad de sus largas
horas de trabajo, a los que luego fueron incorporados algunos
instrumentos occidentales y principalmente, el ritmo sincopado
africano.
* El blues: asociado a la descripción de un estado emocional desconsolado
o marcado por la depresión, aunque no sea intrínsecamente pesimista:
expresa problemas relacionados con la pobreza, la emigración, las disputas
familiares, la opresión, pero los reconduce con su expresión
hacia la experimentación de una catarsis que deriva bien en la resignación,
bien en el optimismo. El entorno original del blues es el gueto negro urbano
y la granja rural.[6]
El blues cuenta con una
historia en gran medida independiente del jazz, a pesar de que
su papel crucial en la creación y desarrollo del jazz
resulta innegable. El formato musical, la escala y los rasgos
interpretativos del blues forman parte del jazz y son decisivos
para la comprensión de dicho género.[7]
* Las worksongs o canciones
de trabajo en las plantaciones de algodón;
* También la música de baile de las plantaciones contribuyó con
seguridad a la formación del jazz y sus intérpretes son probablemente
un precedente de sus primeros combos. Esta música servía para
acompañar el baile y la aportaba un grupo de tres músicos: violín,
banjo y percusión ligera (que a finales del siglo XIX contarían
también con contrabajo o violonchelo y trompeta o corneta);
* La comedia, el vodevil y los minstrels;
* Los espirituales;
* Las marchas ejecutadas por brass bands, bandas callejeras que actuaban en
desfiles, cortejos, etc.;
* El ragtime, "la primera música negra que consiguió amplia
popularidad y distribución comercial",[8] y de enorme influencia
en toda la música estadounidense y en la música clásica
de la época en general.
La mayoría de las
consideraciones musicales relativas al jazz anterior a 1917 son
materia de especulación, pues apenas existen grabaciones
de lo que hoy se suele conocer como jazz.[9]
Se considera a Buddy Bolden,
cornetista y director musical, como el primer músico de
Nueva Orleans que tocó jazz.
Los
primeros músicos de jazz
Louis Armstrong, uno de los pioneros del jazz.
Los primeros grupos musicales
que tocaron música jazz se caracterizaban por poseer una
sección rítmica cuya función no era melódica
y que evolucionaría hasta componerse de piano, contrabajo
y batería. En este sentido, la importancia del piano para
el nuevo estilo fue fundamental:
Mientras que el pianista de ragtime operaba como una entidad autosuficiente
que ejecutaba de modo simultáneo los elementos melódicos, armónicos
y rítmicos de la pieza, el pianista inscrito en un grupo de jazz se
especializaba en dos de estas tres funciones: el patrón armónico
y el ritmo propulsivo.[10]
Por otro lado, el percusionista
añadió vivacidad y síncopa a estos primeros
combos jazzísticos. El instrumento melódico fundamental
era la trompeta o corneta, que servía para delinear melodías
sincopadas muy al estilo ragtime.
En cuanto a los músicos
individuales, los pioneros del jazz fueron King Oliver, Freddie
Keppard, Louis Armstrong, Jelly Roll Morton, Sidney Bechet y
Buddy Bolden.
El ritmo de los grupos de Nueva Orleans (...) se caracterizaba por operar en
tres niveles: el pulso de negra, el grupo armónico de blanca y el grupo
melódico u ornamental de corchea. (...) La polifonía improvisada
de la primera línea consistía en ornamentación, obbligato
e invención contramelódica. (...) El conjunto musical incluía
elementos formales.
Rítmicamente, los
dos rasgos característicos del jazz de Nueva Orleans eran
el break, originador de homofonía, y el stomp, con rasgos
polifónicos.[11]
Por lo demás, el
jazz de los primeros tiempos tenía una clara funcionalidad
social, tocándose en funerales, bodas, bailes, etc. Esta
asociación con elementos populares conllevó que
el jazz fuese vinculado a la vida licenciosa, ganándose
las constantes críticas de la prensa a partir de los primeros
años veinte por considerarse un síntoma de un generalizado
declive moral.
Desarrollo del jazz
Posteriormente, inaugurando
la época del swing, (1923-1939) llegó King Oliver,
con su "Creole Jazz Band" y grabó entre otras
composiciones "Dippermouth Blues". Los tres solos a
corneta de esa pieza, además de ser el punto de inflexión
entre la música callejera y el jazz, fueron imitados sin
contemplaciones hasta mucho tiempo después por un gran
número de músicos. Louis Armstrong - segunda trompeta
de su banda y discípulo suyo- retomó en la orquesta
de Fletcher Henderson el estilo, el virtuosismo y la flexibilidad
rítmica de Joe Oliver, superándolo y marcando un
camino imborrable en el tiempo. Otro gran iniciador del camino
de la improvisación fue Sidney Bechet, virtuoso del clarinete
y el saxofón soprano, precursor del "solo" en
el jazz, que también en 1923 cautivó a los oyentes
de la nueva música con sus grabaciones de "Wild Cat
Blues", "Kansas City Man Blues", y en especial,
el magistral "House Rent Blues".
Miles Davis en Niza (Francia), en 1989.
Durante finales de los años
veinte y hasta mediados de la década del 40, fueron las
grandes bandas quienes dominaron la escena musical. Hacia 1929,
había en Estados Unidos unos 60.000 grupos de jazz y casi
200.000 músicos profesionales.[12]
El swing se caracterizó por
su carácter melódico que permitió que fuera
una música perfecta para el baile por lo que su penetración
mundial fue acelerada. Las composiciones seguían un formato
escrito y no se daba gran libertad a la improvisación
aunque esta no fuera la regla. En principio las grandes bandas
eran raciales pero finalmente se fueron integrando músicos
blancos y negros. Los más famosos directores de estas
grandes bandas fueron Fletcher Henderson, Count Basie, Duke Ellington,
Benny Goodman, entre otros.
El bebop (1940-1950), la
revolución musical base de todo el jazz moderno, coincidió con
la huelga de grabaciones que desde el 1 de agosto de 1942 hasta
noviembre de 1944 llevaron a cabo todos los músicos organizados
en torno a la Federación Estadounidense de Músicos
(AFM). El efecto más perverso de esa huelga fue retrasar
oficialmente el nacimiento de aquella nueva música que
se estaba gestando en el norte del barrio de Harlem y en torno
a un club ya histórico y desaparecido: El Minton's Playhouse
de Harlem, en Nueva York. Charlie Parker, Dizzy Gillespie y Thelonious
Monk fueron los grandes gestores de este género musical.
El cool o West Coast jazz,
y el hardbop (1951-1969) convivieron durante este período
en una pugna por la hegemonía musical del jazz. Mientras
en la Costa Oeste de Estados Unidos, Lennie Tristano, Lee Konitz,
Dave Brubeck, Paul Desmond y otros músicos generalmente
blancos le daban al jazz una impronta estilísticamente
más culta, y presuntamente más funcional, en la
Costa Este surgió con enorme fuerza alrededor del batería,
Art Blakey, Horace Silver y los Jazz Messengers, un estilo que
los negros neoyorquinos no dudaron en considerarlo no sólo
como una respuesta al presunto amaneramiento del jazz, sino como
legitimo heredero del bebop. Luego llegaron al jazz aires renovados
que inauguraron toda una época: llegó el jazz libre
o free jazz. Ornette Coleman fue acusado por los puristas de
asesinar al jazz, pero cuando Miles Davis, entró en ese
terreno con discos y aventuras musicales eléctricas, las
críticas no sólo terminaron, sino que se volvieron
alabanzas. John Coltrane, quien formó parte de algunas
formaciones lideradas por Davis, es otro de los músicos
insoslayables de este lenguaje musical.
A fines de los años
1960 y comienzos de los años 1970, el jazz se mezcló con
el rock para dar lugar a agrupaciones como Soft Machine, Mahavishnu
Orchestra, Weather Report, Return to Forever, bandas integradas
por muchos de los músicos que habían participado
del disco Bitches Brew de Miles Davis (o que habían sido
inspirados por aquel álbum), representantes de un estilo
llamado fusión o Jazz Rock. Ellos son: Robert Wyatt, John
Mc Laughlin, Chick Corea, Herbie Hancock, Dave Holland, Wayne
Shorter, Ron Carter, Joe Zawinul, Jack DeJohnette, Billy Cobham,
Lenny White. Si bien la moda del jazz-rock pasó, estos
músicos desarrollaron -con algunos altibajos- carreras
interesantes. Desde esa década -y hasta el presente-,
aparecieron otros nombres: Jaco Pastorius -muerto trágicamente
en 1987, víctima de un custodio de un bar-, Michael Brecker
y su hermano Randy Brecker, Pat Metheny, Bill Frisell, Mike Stern,
David Fiuczynski, Esbjörn Svensson Trio, etc. The "new
wave":
La escena musical estadounidense
a comienzos del siglo XX
Al inicio del siglo XX la
sociedad estadounidense había comenzado a despojarse de
la opresiva y rígida formalidad que había caracterizado
a la era victoriana.
Desde el siglo XIX, con
las canciones de comedia y 'trovadores' (los "minstrel shows")
o las melodías de Stephen Foster, la influencia de las
tradiciones musicales afroamericanas aparecía como parte
integrante de la música popular estadounidense y lo hizo
así durante generaciones.
Los clubes, las salas de
baile y los cafés (‘tea rooms’) comenzaron
a aparecer en todas las ciudades. Curiosamente los bailes llamados
negros, que se inspiraban en movimientos africanos –como
el ‘shimmy’, el ‘turkey trot’, el ‘chicken
scratch’, el ‘monkey glide’, y el ‘bunny
hug’- fueron adoptados por un público blanco. El ‘cake
walk’, desarrollado por esclavos como parodia de los bailes
formales de sus amos, se convirtió en el último
grito. El público blanco aprendía estos bailes
viéndolos primero en programas de vodevil y observando
luego a bailarines profesionales en los clubes.
En aquellos tiempos la música
de baile popular no era el jazz aunque se encontraban ya formas
precursoras, por ejemplo en la experimentación e innovación
musical del blues o el ragtime, que pronto florecerían
como jazz. Compositores neoyorquinos (los conocidos como el grupo
de la ‘Tin Pan Alley’, entre ellos Irving Berlin),
incorporaron la influencia del ragtime a sus composiciones aunque
apenas utilizaban los mecanismos específicos que eran
naturales a los artistas del jazz –los ritmos, las blue
notes. Pocas cosas consiguieron más para hacer popular
este tipo de música que el éxito de Berlín
de 1911 llamado "Alexander's Ragtime Band", que se
convirtió en una auténtica locura tanto en los
Estados Unidos como en Europa (especialmente en Viena). Aunque
la canción no estaba escrita como un ragtime, la letra
describe a un grupo de jazz que convertía canciones populares
a ritmos de jazz –como en la línea donde dice: "si
quieres oír el ‘Swanee River’ tocado en ragtime…".
El
jazz de Nueva Orleans
Una gran cantidad de estilos
regionales contribuyeron al desarrollo inicial del jazz. Probablemente
el primer movimiento musical al que comúnmente se denominó jazz
(frecuentemente escrito 'jass' entonces) fue el desarrollado
en el área de Nueva Orleans, en Luisiana.
La ciudad de Nueva Orleans
y las áreas circundantes siempre han sido un centro musical
regional. Gente de diferentes naciones de África, Europa
y Latinoamérica contribuyeron al rico patrimonio musical
de Nueva Orleans. En la era colonial de Francia y España,
los esclavos tenían más libertad de expresión
cultural que los de las colonias inglesas que luego se convertirían
en los Estados Unidos. En las colonias protestantes, la música
africana era vista como "pagana" y era comúnmente
suprimida, mientras que en Louisiana era aceptada. Las celebraciones
musicales africanas se siguieron celebrando en "Congo Square" en
Nueva Orleans hasta por lo menos 1830, a las que también
asistían blancos interesados, y algunas de sus melodías
y ritmos fueron usados en las composiciones del compositor Louis
Moreau Gottschalk. Además de la población esclava,
Nueva Orleans también tenía la mayor comunidad
de gente de color libre en Norteamérica, quienes se enorgullecían
de su educación y usaban instrumentos europeos para ejecutar
música europea y sus propias canciones de folk.
De acuerdo con muchos músicos
de Nueva Orleans que recordaban la época, las figuras
clave en el desarrollo del nuevo estilo fueron el extravagante
trompetista Buddy Bolden y los miembros de su banda. Bolden es
recordado como el primero en tomar el blues -hasta el momento
una música folclórica cantada y acompañada
por instrumentos de cuerda o armónica- y arreglarlo para
instrumentos de metal. La banda de Bolden tocó blues y
otras canciones, "variando la melodía" constantemente
(improvisando), creando una sensación en la ciudad y rápidamente
fueron imitados por muchos otros músicos.
Hacia principios del siglo
XX, viajeros que visitaban Nueva Orleans remarcaban la habilidad
de las bandas locales para tocar "ragtime" con una
vitalidad que no se escuchaba en otros lados.
Las características
que apartaron el temprano estilo de Nueva Orleans de la música
ragtime que se tocaba en otros lados fue la mayor libertar en
la improvisación rítmica. Los músicos de
ragtime le daban un ritmo sincopado y ejecutaban una nota dos
veces (a la mitad del valor de tiempo), mientras que el estilo
de Nueva Orleans usaba una improvisación rítmica
más intrincada a menudo colocando notas lejos del golpe
tácito (comparen, por ejemplo, el piano de Jelly Roll
Morton con los de Scott Joplin). Los músicos del estilo
de Nueva Orleans también adoptaron mucho vocabulario del
blues, incluyendo notas dobladas, notas de blues y "gruñidos" instrumentales
no usados en los instrumentos europeos.
Las figuras clave en el
desarrollo temprano del nuevo estilo fueron Freddie Keppard,
que dominó el estilo de Bolden; Joe Oliver, que tenía
un estilo más profundamente basado en el blues que el
de Bolden's; y Kid Ory, un trombonista que ayudó a cristalizar
el estilo con sus banda contratando a muchos de los mejores músicos
de la ciudad. El nuevo estilo también fue dirigido a los
jóvenes blancos, especialmente a los hijos de inmigrantes
de la clase trabajadora, quienes adoptaron el estilo con entusiasmo.
Papa Jack Laine lideró una banda multi-étnica por
la que pasaron casi dos generaciones de músicos blancos
de jazz de Nueva Orleans (y también una cantidad de gente
de color).
Otros
estilos regionales
Mientras tanto, otros estilos
regionales se estuvieron desarrollando, los cuales influenciarían
el desarrollo del jazz.
El ministro afroamericano
Reverendo Daniel J. Jenkins de Charleston (Carolina del Sur),
fue una figura insólita de gran importancia en el temprano
desarrollo del jazz. En 1891, Jenkins estableció el Orfanato
Jenkins para niños y cuatro años después
instituyó un riguroso programa musical en el cual los
jóvenes del orfanato eran educados en música religiosa
y secular contemporánea, incluyendo overturas y marchas.
Huérfanos precoces y fugitivos, algunos de los cuales
tocaban ragtime en bares y burdeles, fueron enviados al orfanato
para su "salvación" y rehabilitación,
y también para que hicieran su contribución a la
música. Siguiendo la moda de los Fisk Jubilee Singers
y de la Universidad de Fisk, las bandas del orfanato Jenkins
viajaron mucho, ganando dinero para mantener el orfanato. Era
un costoso emprendimiento. Jenkins recibía anualmente
en el orfanato aproximadamente 125 - 150 "ovejas negras",
y muchos de ellos recibieron entrenamiento musical formal. Menos
de 30 años después, cinco bandas actuaban nacionalmente,
y una de ellas viajaba a Inglaterra -en contra de la tradición
Fisk. Sería difícil exagerar la influencia de las
bandas del Orfanato Jenkins en el temprano jazz, dado que sus
miembros llegaron a tocar con leyendas del jazz como Duke Ellington,
Lionel Hampton y Count Basie. Entre ellos estuvieron los virtuosos
trompetistas Cladys "Cat" Anderson, Gus Aitken y Jabbo
Smith.
En el norte de Estados Unidos,
se desarrolló un estilo "caliente" de tocar
ragtime. Centrándonos en la ciudad de Nueva York, se puede
encontrar este estilo en las comunidades afroamericanas desde
Baltimore hasta Maryland. Algunos comentaristas posteriores han
categorizado esta forma musical como una temprana forma de jazz,
mientras que otros discrepan. Fue caracterizado por su ritmo
jovial, pero carecía de la influencia "blues" de
los estilos sureños. Las versiones solistas de piano del
estilo norteño fueron tipificadas por pianistas como el
célebre compositor Eubie Blake (un hijo de esclavos cuya
carrera musical se extendió durante ocho décadas).
James P. Johnson tomó el estilo norteño y en 1919
desarrolló un estilo propio para tocar que fue conocido
como "stride", también conocido como "barrelhouse
piano". En este estilo, la mano derecha toca la melodía,
mientras que la izquierda camina o "da saltos" de un
compás más rápido a uno más lento,
manteniendo el ritmo. Johnson influyó a pianistas posteriores
como Fats Waller, Willie "The Lion" Smith, Art Tatum
y Billy Kyle.
El principal líder
orquestal de este estilo fue James Reese Europe, y sus grabaciones
de 1913 y 1914 preservan un raro vislumbre de la cumbre de este
estilo. Fue durante estos tiempos cuando la música de
Europe influyó en un entonces joven George Gershwin, quien
compondría la clásica "Rapsodia en azul" ("Rhapsody
in Blue") inspirada en el jazz. En la época en que
Europe grabó nuevamente, en 1919, Gershwin incorporó a
su vez la influencia que había tenido en él el
estilo de Nueva Orleans a su música. Las grabaciones de
Tim Brymn dieron a las generaciones siguientes una mirada diferente
del "caliente" estilo norteño sin ser demasiado
evidente la influencia de Nueva Orleans.
A comienzos de 1910 en Chicago,
un tipo popular de bandas de baile consistió en un saxofón
tocando una melodía vigorosamente: Bud Freeman era su
nombre. La ciudad pronto cayó en una fuerte influencia
de los músicos de Nueva Orleans, y el estilo más
antiguo se fusionó con el de Nueva Orleans para formar
lo que sería llamado "Chicago Jazz".
A las orillas del Mississippi
desde Memphis, Tennessee, hasta Saint Louis, Missouri, se desarrolló otro
estilo de bandas que incorporaron el Blues. El compositor y líder
más famoso de este estilo fue el "Padre del Blues",
W. C. Handy. Mientras que en algunos aspectos era similar al
estilo de Nueva Orleans (la influencia de Bolden se difundió a
lo largo del río), carecía de la libre improvisación
de los estilos más sureños. Handy, por muchos años
acusó al jazz de ser innecesariamente caótico,
y en su estilo la improvisación estaba limitada a cortos
rellenos entre frases considerándolo inapropiado para
la melodía principal.
Movimiento
por los derechos civiles y el jazz
El Movimiento por los Derechos
Civiles en Estados Unidos fue una lucha no violenta para extender
el acceso pleno a los derechos civiles y la igualdad ante la
ley a los grupos que no los tienen, sobre todo a los afroamericanos.
Esa lucha tenía como objetivo terminar la discriminación
contra los afroamericanos y con la segregación racial,
especialmente en los estados del Sur. Se considera que este período
en 1955 con la Asociación para el Mejoramiento de Montgomery
y finaliza con el asesinato de Martin Luther King Jr., aunque
el movimiento por los derechos civiles sigue actuando. El trompetista
Louis Armstrong contribuyó económicamente con este
movimiento. Ray Charles (el cantante y pianista) también
aportó a la causa. Archie Shepp (escritor, músico
y activista político) comienza a usar su música
para apoyar la lucha de los negros americanos. Compuso dos temas
claramente relacionados con esta lucha: “Rufus" es
la transposición musical del linchamiento de un negro
y “The Funeral” está dedicada al secretario
de la NAACP, Medgar Evers, quien había sido asesinado
por aquellos años. Su disco más famoso fue Fire
Music,[13] en el que sus composiciones estaban dedicadas a las
grandes figuras negras del movimiento, entre ellas, Malcolm X
(activista de una organización llamada La nación
del Islam). El baterista Max Roach, muy sensibilizado con la
lucha de los negros introduce en su arte una intención
totalmente política. En 1960, ese discurso se radicaliza
y pasa de las palabras a los hechos organizando un festival paralelo
y alternativo al oficial de Newport de ese año como forma
de protesta contra la segregación racial y graba el disco
We Insist! Freedom Now Suite,[14] una declaración contra
el racismo manifestado desde la misma portada del álbum,
donde se ve a un camarero blanco en la barra de un café con
gesto amenazante hacía sus tres clientes negros. Sonny
Rollins y Coleman Hawkins graban Freedom Suite, que fue la primera
composición de jazz explícitamente dedicada a la
protesta. Sobre este disco, Rollins dijo “América
está empapada en cultura negra”. Sostenía
que los afroamericanos representaban la esencia de la cultura
americana pero eran oprimidos por un grupo (europeos blancos).
Freedom Suite era un grito de protesta contra la forma en la
que se los trataba a los afroamericanos desde los días
de la esclavitud hasta los días de la grabación
del disco. Rollins fue un hombre brillante que logró canalizar
sus sentimientos de opresión a través del ejercicio
del arte. Sidney Bechet (clarinetista nacido en Nueva Orleans
a fines del siglo XIX) dijo: “Después de la emancipación…todos
los que han sido esclavos necesitan ahora la música más
que nunca; es como si trataran de encontrar en esta música
lo que se suponía que encontrarían con esta libertad:
tocar la música y escucharla esperando que exprese lo
que necesitan aprender una vez que hayan aprendido que no es
sólo a los blancos a los que le tiene que llegar la música,
sino directo a la vida, y a lo que un hombre hace con su vida
cuando finalmente es suya.”[15]
Fuente: Wikipedia
* La primera versión
de este artículo fue traída de http://www.apoloybaco.com
con permiso de los autores.
* Tirro, Frank, Historia del jazz clásico, MaNonTroppo-Ediciones Robinbook,
Barcelona, 2001.
* El subtítulo "Movimiento por los derechos civiles y el Jazz" fue
extraído de http://www.jazzeando.com.ar/Jazz-en-espanol/Noticias/Movimiento-por-los-derechos-civiles-y-el-Jazz
con el permiso de los autores. |