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El Jazz es … una
palabra simple
06 noviembre 2007
Por: Alfonso
López
Rivera (México)
El Jazz una palabra simple
y que en el argot del negro norteamericano quiere decir: mierda o fornicación, pero es una palabra que encierra
más que términos peyorativos, es un ejemplo del desarrollo
de un género musical contemporánea que ha abierto caminos
insospechados, popular en sus comienzos; hasta convertirse para algunos
o muchos en una música solo para legos, pero es de conocimiento
que gracias a los medios masivos de comunicación no ha llegado
a toda la población, decirlo ya es tema trillado, lo importante
es lo que viene continuación:
El Jazz está muerto… y no lo está por las compañías
ni por el negocio, sino porque los músicos han fallado para crear
nuevas cosas. Se convirtió en una música clásica,
una música totalmente plana.… El Jazz se ha convertido en
una copia de si mismo, sólo existen imitaciones, si hay imitación
sólo tendrá limitaciones.”
Joe Zawinul en su visita en 2005 a México lo dejaba patente en
entrevista en La Jornada, periódico de circulación nacional.
Esta aseveración ha sido un planteamiento que lo he tomado como
bandera, en el sentido que pareciera que en momentos el Jazz se detuviera
en su evolución, por supuesto que no lo es del todo, pero existe
un pensamiento generalizado de vivir del pasado, seguir tocando lo ya
hecho. Zawinul desde siempre vió hacia adelante, después
de los 70´s pocas veces regresó al piano, siempre sobre
los sintetizadores, abarcando música y músicos de otras
culturas.
Dizzy que se repitió toda la vida después de sus aportaciones
en el Bebop, dejó una máxima: Los músicos debemos
estar con un pie adelante y otro atrás; es decir; reconocer la
tradición, pero que nos sirva para plantear el futuro.
Vamos yo veo peligros graves para el desarrollo del Jazz:
1. Los músicos que viven del pasado, de la tradición.
2. Músicos que viven del hueso, copiando y tocando exactamente
el .05 % de los estándares del Real Book, sin hacerle un arreglo
o propuesta diferente. Estos músicos no generan nada artístico,
ni hacen nada por el Jazz.
3. Aquellos que dan por hecho que el smooth jazz es una propuesta válida.
4. Aquellos en que el sonido LA, funk y ritmos fácilmente digestivos
sigue siendo una propuesta concluyente.
5. Aquellos que la latinización del Jazz solo corresponde a la
influencia de Cuba, donde la música se convierte en un producto
festivo y facilón (Cuanto extraño el Irakere de finales
de los 70´s con la Misa Negra de Chucho Valdés). Afortunadamente
Fernando Trueba realiza un testimonio honesto y serio sobre el Latin
Jazz, donde reconoce las propuestas de otros países, claro hubiera
estado mejor un Hermeto Pascoal que una Eliane Elias, un Dino Saluzzi
que un Gato Barbieri. Un Fattorusso hubiera estado genial o un Gismonti, ¿Siempre
estamos inconformes?
Ante el anterior punto de vista, no existe un reconocimiento o solo por
una minoría de personalidades como:
Ornette Coleman, Eric Dolphy, Steve Coleman, Dave Douglas Hermeto Pascoal,
Franz Koglman, Vienna Art Orchestra, Art Ensemble of Chicago, Ken Vandermark,
Don Cherry, Uri Caine, Paolo Fresu, Michael Portal, Louis Sclavis.
La lista es enorme, afortunadamente de personalidades que están
buscando hacer algo en la música, dejar una huella con su estilo
personal. Vale echar un vistazo al pensamiento del baterista uruguayo
y radicado en España Guillermo McGill:
•
No es aquella creación cuyo propósito es el simple entretenimiento,
el efímero bienestar o la conveniencia económica. Es creación
lo que se da a la historia. Lo efímero es precisamente aquello
que distrae al hombre de su historia y le hace olvidar lo que es: persona
en la historia. Le exime la responsabilidad y del goce de ser el heredero
de todo aquello que es sagrado y que nos distingue de los animales.
• El que pretenda interpretar o componer siguiendo estrictamente
las reglas aprendidas debe saber que su obra no trascenderá, o
al menos no sobrevivirá al autor.
Cuantos músicos deberían reflexionar en la importancia
del quehacer musical, no se trata solo de lograr buenos ejecutantes y
hasta virtuosos, sino de personalidades en la búsqueda honesta
de un concepto que trascienda par las nuevas generaciones no solo de
músicos, sino de y para escuchantes inteligentes . Leamos ahora
otras reflexiones:
•
En reciente entrevista para Cuadernos de Jazz Joachim Kuhn manifestaba
que el grado que máximo que un músico de Jazz puede acceder,
es su encuentro con el Free Jazz. De la misma manera Luc Delannoy en
sus libros Carambola y Caliente escribe que el siguiente paso para que
evolucione el Latin Jazz sería el encuentro con este estilo de
Jazz.
Puede parecer un tanto atrevido y seguramente habrá miles de detractores,
pero probablemente sea un camino para darle más seriedad y profundidad
en la búsqueda y encuentro de otros caminos.
Una última reflexión:
El arte al innovar es , en última instancia, un ejercicio crítico,
esto es: la renovación de los lenguajes expresivos no puede surgir
de la aceptación dócil de la tradición.
Finalmente lo que deseo es que haya una larga vida al Jazz…la historia
continuará
Alfonso López Rivera
jazzinmex@yahoo.com.mx
México
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